Consumes un alma que tengas contenida (ver poder
Contener Alma). Al consumir el alama recuperas todos tus puntos de vida, todo atributo perdido y sana toda enfermedad, veneno, encantamiento negativo y maldición.
Un alma que es objetivo de este poder no puede ser revivida por ningún medio, es por eso que esta habilidad es vista como un sacrilegio y el castigo más inhumano que alguien puede perpetrar. Este poder es considerado un poder prohibido para la mayoría de las Espiritistas pues atenta contra el balance universal dado que destruye un alma que en condiciones normales iniciaría su proceso de reencarnación. Privar un alma la posibilidad de redimirse en su siguiente vida y quitarle al mundo la energía no renovable (almas) que lo mantiene en funcionamiento es el peor crimen que se puede cometer. Solo las más sanguinarias, malévolas y despiadadas se atreven a desarrollarlo y utilizarlo.
Las Espiritistas que utilizan este poder son perseguidas y odiadas sobre todo por los miembros de las iglesias de Macriem, Hartica, Sual y los seguidores de Gea.